martes, 7 de octubre de 2014

Zanahorias Aliñadas

No hay cosa más rica, saludable y fácil de hacer.
Tapa "de toda la vida" en Andalucía, aunque por desgracia ya son pocos los bares donde se encuentra, arrinconada por los "tartar de atún con sésamo recogido a la luz de la luna llena..." y otras zarandajas.

La receta es adaptación de aliño tradicional moruno y, aunque no he investigado hasta dónde se remonta, me juego el pico a que Almutamid no iba buscando precisamente inspiración en sus paseos por Triana cuando tuvo el flechazo con Itimad, la esclava alfarera que hizo su reina.
Cuenta la leyenda que Itimad languidecía de nostalgia en palacio por pisar el barro al que estaba acostumbrada y Almutamid, rumboso que era, llenó el patio del Alcázar de barro perfumado con azúcar, canela, espliego, clavo, almizcle, ámbar y algalia para que se distrajera con sus doncellas (los pies asquerosos, pero eso sí, oliendo a gloria).

Traigo esto a colación porque en el Magreb, cuando preparan las zanahorias aliñadas, les añaden bastantes especias, tan caras a su paladar.
Nosotros las adaptamos al gusto castellano y quedaron reducidas a comino y orégano.
Hay gente purista que asegura que las zanahorias no deben cocerse, sino dejarlas en crudo en una salmuera de agua, vinagre y sal luego enjuagarlas pasado un día (el vinagre las cocería). Yo las hice así en una ocasión y estaban incomestibles de fuertes, por más aguas que le di y duras como leños (haría algo mal).
Así que os pongo la receta que hace la mayoría de la gente, cociendo la zanahoria y aliñándola después, y quedan de lujo.
Se recomienda hacer cantidad porque caen a velocidad de vértigo.


Ingredientes:

  • 1/2 kg de zanahorias
  • 1 diente de ajo 
  • comino molido, con una cucharadita sería suficiente, pero a mi me gusta un poquito más, que sepan bastante a cominos. Además le pongo una chispita en grano, porque me agrada encontrármelo.
  • orégano seco, 1 cucharadita, aunque me pasa lo mismo, soy fan del orégano, y le echo a voluntad.
  • vinagre (al gusto, depende de si las quieres más flojas o fuertecitas), 1 vaso de agua, aceite de oliva y sal.

Elaboración:

  1. Raspar las zanahorias y cocerlas en agua hirviendo con sal durante 20 mts (también las puedes cortar en rodajas y cocerlas así que se harán antes).
  2. Escurrir, refrescar y cortar en rodajas. 
  3. Preparar un aliño con el vinagre, las especias, el agua y la sal. Poner las zanahorias en una fuente, añadir el aliño, remover, y dejar reposar en la nevera tapadas unas 4 horas como mínimo (mejor una noche entera) para que cojan el aliño. 
  4. Servirlas tal cual, frescas pero no muy frías que se pierden sabores, o haced como yo, tirar parte del líquido y aliñarlas con un buen chorreón de aceite.  

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