Entradas

Solomillo ibérico con puré de castañas

Imagen
Homenaje de Domingo, que más que "santificar las fiestas",  hay que darse un merecido premio por salir vivos y con una sonrisa de una semana de estrés "anaconda". Y para ello no  hace falta pedir un préstamo al banco. Basta con acercarte al mercado y, cuando veas alguna pieza que te entre por los ojos, pensar en lo que vas a disfrutarla si, en lugar de cocinarla de "uniforme" la vistes de Domingo. A las pruebas me remito con la receta de hoy. Noviembre, mes de matanzas y castañas. En la plaza, un solomillo ibérico que parecía recién sacado del animal. Ese tipo de carne que sabes que ni se va a encoger en la sartén ni va a soltar ese agua que recuece y la pone "suela de zapato". Me lo llevo sin pensar. Siguiente parada: frutería. ¿Y quiénes están allí brillantes y con olor a dehesa? Pues las castañas (algunas con "okupas", proteínas extras para el plato ;).   Ergo, plato exquisito aprovechando lo mejor del cerdo y combinándolo con u...

Bizcocho de manzanas a la canela

Imagen
Si los frutos secos son los reyes del Otoño, la reina sin discusión es la manzana. Aunque las disfrutamos todo el año en sus múltiples variedades, es ahora, en su estación natural, cuando están más ricas y jugosas. Confieso que me llevo un alegrón cuando voy al mercado en estas fechas y veo las primeras Reinetas o Verdes Doncellas. Me tengo que contener para no llevarme un saco a casa. Me gustan de cualquier manera: en compota, asadas al horno, en ensalada, guisos, purés, tartas, bizcochos. Aunque como las disfruto más, a bocados con su piel :). De hecho, creo que las tengo como comodín en la cocina, más que las patatas. Hoy os traigo una receta tan clásica como rica. ¿A quién no le gusta un bizcocho de manzanas? En el desayuno, o una lasquita con el café de la tarde o para acompañar ese cacao calentito que nos apetece tanto viendo una peli en las noches de invierno y #mantita. Este queda súper jugoso, a pesar del aspecto de miga cerrada que parece en la foto, gracias a la ...

Guiso de alubias con gambas y algas

Imagen
¡Por fin vinieron los fríos!¡Qué ganas tenía de hacer y comer algo de cuchareo! Ya sé que hay gente que aunque estemos a 40º y le caigan chorreones necesita algo caliente en el estómago. No es mi caso. Hasta que no esté con el "refajo" puesto y tiritando, no soy capaz de tomarme un guiso. Y como este año nos ha durado el verano hasta Noviembre, ha tardado en asomar el cucharón al blog del Loro. Pero este finde apetecía ¡y de qué manera! Así que me decanté por unas alubias con sabores marineros. Me vuelven loca con almejas o mejillones, pero como no puedo tomarlos porque me disparan las histaminas, le doy el toque a mar con algas y gambas. Para los reacios a las verduras del mar, aquellos que piensan que van a comerse esos líquenes putrefactos que se secan en nuestras arenas o que se enredan en nuestras piernas mientras nos bañamos en el mar, decirles que nada más lejos de esa concepción. Las algas son un producto delicado y exquisito, con unos matices salinos únicos, ...

Rape con boletus

Imagen
Otoño, mi estación favorita. Entre otras muchas cosas porque empieza la temporada de setas, que me apasionan de cualquier manera y de cualquier tipo. Y son taaan versátiles, casan bien con todo lo que le pongas al lado, que es inconcebible no aprovecharlas. Diría que sin abusar, pero mentiría, abuso todo lo que puedo de ellas en la cocina, donde me gustaría que ese aroma a tierra mojada no se fuera nunca. Para mi desgracia, vivo en una ciudad con alrededores poco seteros. Sevilla es una planicie de secano, a pesar de su humedad, que sólo cría musgo de alberca, por lo que, salvo escapada a la Sierra de Aracena y sus maravillosos gurumelos, las setas que tenemos en el mercado son de cultivo. Hoy había unos boletus (de cultivo, obvio) rezumantes de frescura y, aunque carecen del aroma de los silvestres, no los desmerecían. Acompañamiento perfecto para unas colitas de rape que también decían "llévame". Almuerzo solucionado y de nivel. La receta es de lo más simple, pero cu...

Pannacotta sin lactosa a la vainilla con gelatina de café

Imagen
Me encantan estos postres. Son fáciles, rápidos, ricos, puedes combinar  multitud de sabores y lo mejor, con poquísimo esfuerzo quedan unas presentaciones de lujo. Dos ingredientes básicos: leche o nata, vegetal en mi caso, y un gelificante, que puede ser la cola de pescado de toda la vida o el agar agar, que es el que uso habitualmente y del que os hablé ya en otra entrada. El resto, dejad volar vuestra imaginación. Este fin de semana me apetecía un pequeño homenaje tras una sabrosa comida, algo más que el consabido café, así que pensé en una pannacotta que lo incluyera como ingrediente...con algún toque "festivo". Me he basado en la receta de Lola en la cocina , que ella hace con nata y haba tonka. Yo la he adaptado sin lactosa y he eliminado la tonka porque no la tenía y desconozco si lleva gluten o no. También he rebajado el contenido de azúcar porque, me repito, lo sé, las leches vegetales ya son muy dulzonas. Por supuesto, si no tenéis problemas con la lactosa,...

Albóndigas de choco en salsa sin gluten

Imagen
Tenía muchas ganas de hacer esta entrada en el blog porque, junto a las espinacas con garbanzos y las tortillitas de bacalao, era una de mis tapas favoritas. Siempre que las veía en carta, las pedía, y era condición "sine qua non" para volver al bar en cuestión. Como fueran un desastre (y son de las tapas "fáciles pero con trampa") ya podía tener el resto de la carta el nivel del Ritz que no lo frecuentaba más. Desde que me diagnosticaron la intolerancia al gluten no me queda más remedio que mirar de lejos esas exquisiteces, pero no he renunciado a comerlas. Las hago en casa cada vez que puedo, y no las privo de su digna acompañante, una manzanilla de Sanlúcar bien fresquita, porque es tapa muy andaluza y costera. Tanto Cádiz como Huelva se disputan su origen.  Yo no entro en discusiones cuando lo que hay que hacer es comer y callar. Las he probado en ambos paraísos y estaban igual de buenas. Hoy las he hecho con salsa de zanahorias, que combina muy bien ...

Pan de sésamo sin gluten ni lactosa

Imagen
Hoy, 16 de Octubre, es el Día Mundial del Pan y quería traer aquí mi modesta contribución a tan noble manjar, sin gluten, por supuesto. He sido y soy muy, muy, muy panera. Cuando me diagnosticaron la intolerancia al gluten cultivé el soponcio con fruición. Pero afortunadamente hoy día no es como antes, hay una amplia oferta de harinas, unas más acertadas que otras, que permiten elaborar ricos panes y no tener que echar miradas torvas a los que se jalan tremendas tostadas con jamón para desayunar. De hecho, a lo que mejor me he adaptado es al pan sin gluten (llevo mucho peor la ausencia de queso y helados) y no echo de menos el trigueño. El truco está en cambiar el chip y no esperar un sabor y textura de trigo en el maiz, arroz o soja, sino disfrutarlos por lo que son. Dicho esto, reconozco que se me dan mal las masas de pan a mano, que me salen de cualquier forma menos con pinta de bollo (debe ser porque tengo las manos pequeñas y nada más soy capaz de bolear canicas...

Printfriendly