jueves, 24 de noviembre de 2016

Pollo con castañas y calabaza al brandy

Aunque no lo parezca por las temperaturas impropias de estas fechas y porque la castañera de mi calle tenga funcionando el aire acondicionado en el puesto, es tiempo de castañas y calabazas.
La calabaza me chifla, se la pongo a todo guiso que hago y, como no puedo comer patata, se ha convertido en la suplente con derecho a plaza fija.

Las castañas las suele asociar la gente con picoteo calentito, chimeneas con amigos o dulces. Pero quedan fantásticas en guisos o cremas. De hecho, los platos tradicionales de carne o caza se acompañaban con ellas.

Os propongo una receta fácil,  muy rica y ajustada de precio, aunque las castañas no estén baratas precisamente. Pero como tampoco se usa un saco, merece la pena de vez en cuando deleitarse con su sabor dulzón a bosque.
Yo las he cocido para la receta, por ir más rápida, pero también podéis asarlas en horno. Y si tenéis la suerte de gozar de chimenea en casa, ya sabéis.



Ingredientes:

  • 3 cuartos de pollo (muslos y contras).
  • 1 cebolla.
  • 2 dientes de ajo.
  • 10 castañas.
  • 1/5 kg de calabaza.
  • 1/2 vaso de brandy.
  • Ramillete de hierbas aromáticas al gusto (tomillo, romero, orégano).
  • Aceite de oliva y sal.

Elaboración:

  1. Cocer las castañas en agua hirviendo durante 5-6 mts para quitarles la piel. Escurrir y cuando estén frías, pelarlas. Reservar.
  2. Limpiar bien el pollo de posibles restos de plumas y dorar en una cazuela con un par de cucharadas de aceite hasta que la piel coja un color dorado. Retirar.
  3. Picar la cebolla menuda y rehogar en el mismo aceite del pollo junto a los ajos enteros sin piel, hasta que esté pochada. Añadir la calabaza cortada en dados y sofreir unos minutos.
  4. Introducir en la olla los trozos de pollo y el sofrito bien escurrido del aceite. Regar con el brandy y dar un hervor a fuego fuerte para que se evapore el alcohol. Añadir las hierbas y un poco de agua, sin llegar a cubrir del todo (en mi caso, porque uso olla rápida y no se pierden líquidos. Si usas olla tradicional, que cubra el pollo para que no se quede seco). Cocer 2 anillos 6 minutos (para WMF. En cocción tradicional, unos 45-50 mts a fuego suave).
  5. Una vez bajados los anillos y que se pueda abrir la tapa, añadir las castañas peladas (las introducimos ahora, porque yo las puse desde el principio y se me deshicieron) y dejar cocer destapado unos 10 mts más, hasta que estén tiernas y se mezclen los sabores. Servir bien calentito.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Bizcocho de compota de manzanas

¡Temporada de manzanas! ¡Qué ganas tenía! Por las compotas, las ensaladas, comérselas a bocaos...Y sí, lo confieso, por los bizcochos. Junto a los de naranja, mis favoritos.
Ya he publicado otros bizcochos de manzanas en los que la fruta está bien visible, pero éste la lleva en compota, lo que le da un extra de jugosidad y melosidad, como si masticaras caramelo fondente. Riquíiisimo.

Yo tenía compota hecha en casa (es de lo más fácil. Sólo tienes que cocer la fruta pelada y troceada en un poquitín de agua y zumo de limón hasta que se haga puré. Generalmente se le pone también en la cocción azúcar, pero ya sabéis que soy de la liga antiazúcar siempre que no sea imprescindible. También le podéis poner en lugar de agua un chorrito de vino o licor si la queréis con más carácter. Si lo van a tomar niños, dejad el alcohol para el café), pero si no tenéis ganas de hacerla, en los súpers venden vasitos de compotas de frutas. Las de bebé están muy ricas.

Y hoy he hecho los deberes: fui pesando las cups para poneros la equivalencia en gramos (de ahí esas cantidades tan poco redondas). Un trabajo de monos que espero me recompenséis haciendo este delicioso bizcocho. No tenéis excusa :)





Ingredientes:

  • 1/2 cup  o 85 gr. de margarina vegetal (mantequilla para los no intolerantes).
  • 1 1/2 cups  o 182 gr. de harina sin gluten. Yo puse 112 gr de harina de maíz y 70 gr de arroz integral.
  • 1 cup o 145gr. (aquí he rebajado) de azúcar moreno.
  • 1 huevo tamaño L.
  • 1 teaspoon o 1 cucharadita de postre (y media más si es harina sin gluten) de levadura sin gluten.
  • 1 pellizco de sal gorda.
  • 3/4 teaspoon o media cucharadita de canela molida.
  • 2 teaspoon o 2 cucharaditas de miel. 
  • 1 cup o 3 vasitos (los de agua pequeños) de compota de manzana (puede ser comprada).
  • Azúcar glas para espolvorear.

Elaboración:

  1. Precalentar el horno a 180 º calor arriba y abajo, rejilla en la mitad (si le ponéis el aire 10º menos o menos tiempo de cocción).
  2. Engrasar con margarina un molde redondo de 20 cm de diámetro y forrarlo con papel de horno (normalmente no es necesario pero este bizcocho tiene mucha azúcar y tiende a pegarse más).
  3. Tamizar las harinas, la levadura, la canela y la sal en un bol.
  4. En otro bol, batir con varillas eléctricas la margarina, el azúcar moreno y la miel hasta que tenga aspecto de pomada. Añadir el huevo y seguir batiendo.
  5. Reducir la velocidad al mínimo y agregar poco a poco el bol de las harinas. Batir sólo hasta que esté integrada.
  6. Finalmente, echar la compota y mezclarla con la masa con cuchara de madera (con las varillas se deshace).
  7. Volcar la masa en el molde y cocer unos 50 minutos aproximadamente (si a media cocción se dora demasiado, cubrirlo con papel de horno o de aluminio).
  8. Una vez hecho, dejar enfriar 10 minutos dentro del molde. Luego sacarlo sobre una rejilla para que termine de enfriarse del todo. Una vez frío (3 o 4 horas) pasarlo a un plato y espolvorear con azúcar glas.
Fuente: Martha Stewart

jueves, 3 de noviembre de 2016

Garbanzos especiados con pisto

¡Vivan las sobras!
Desatan nuestra imaginación y nos hacen inventar mezclas tan sabrosas como ésta. 
Situación típica en cualquier casa en la que llega la hora de comer, se te olvidó sacar algo del congelador la noche anterior y se te viene el tiempo encima.
Quedan garbanzos del cocido pero no suficientes como para otra convidá en condiciones (salvo que alguno esté habituado a restaurante modernito  y 6 garbanzos nadando con flotador de yerbabuena lacia en piscina de caldo en un plato enorme le parezca cocido desestructurado, en cuyo caso se le cobran 25 € y se le sirve con delantal negro hasta los pies, imprescindibles ambas cosas).

Posibles soluciones: 
Espinacas con ídem. Lo ideal, pero entretenidas. 
Puchero, añadiendo fideos (podría, pero sólo comería uno porque el otro es portador del gen Mafalda, es decir, odia las sopas, cremas, caldos...toda cuchara que no se pueda masticar). 
Un hummus, rico, pero no tengo tahina.

Abres y cierras la nevera como 200 veces viendo sin ver nada... ¡Eh, espera! Un tupper de color entre colorao y marrón. ¡Pisto! Y se te enciende la bombilla.

A prueba de acelerados, vagos y fanáticos odiadores de la cocina. Y encima de rechupete.



Ingredientes del supermercado Gourmet súper caro : 

  • Restos de garbanzos de puchero o cocido. O bote de garbanzos cocido. 
  • Pisto ya hecho o, para los que viven al día, bote de pisto ya elaborado.
  • Especias de vuestra elección. 
  • 1 diente de ajo picado.
  • Aceite de oliva, pimienta, sal. 

Modus operandis complicadissimus: 

  1. Dorar el ajo en un poquito de aceite (no mucho porque ya el pisto es generoso en aceite), sin quemarlo. Bajar el fuego al mínimo y agregar las especias que más os apetezcan (las picantillas van genial con el pisto: curry, comino, pimentón dulce-picante, o simplemente una guindilla) y dejar que suelten aroma unos segundos.
  2. Añadir los garbanzos escurridos y el pisto, subir a fuego medio y remover todo junto hasta que esté calentito y se impregnen bien los sabores. Probar de sal y rectificar si es necesario. 
  3. Servir bien calentito. Habréis tardado como unos 8 minutos en todo el proceso. 


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