miércoles, 19 de noviembre de 2014

Pollo a la naranja con ciruelas pasas y cuscus de quinoa (Pollo del Loro)

Sí, sí, leéis bien, Pollo del Loro, porque esta receta es creación genuina y propia (y mi favorita). Todas las demás que veáis por ahí, advocaciones jeje.
Combino los sabores que más me gustan en guisos, como son la acidez de la naranja y el dulzor de las ciruelas pasas, con el puntito del azafrán, que ennoblece cualquier plato. Y remato con hierbas aromáticas. Sencillo pero ¡E-PA-TAN-TE!.
Además, como lo hago en la olla rápida, en 8 mts lo tengo listo.

A los que os gusten los orejones (a mi no) podéis añadirlos y si no tenéis ciruelas pasas, sultanas o pasitas de corinto. Las que prefiráis, pero debe haber una fruta dulce que contraste con la naranja.
En cuanto a la salsa, un palito de canela le viene de lujo, pero como yo no puedo tomarla, lo cambio por las hierbas.
Acompañar este rico pollo con patatas fritas sería delito penado con inmediata excomunión, entre otras cosas, porque no pegan los sabores y lo rebaja de categoría, así que he optado por un cuscus de quinoa. Le da el toque moruno que pide la receta, pero sin gluten.

Ya os he hablado de la quinoa con ocasión de un pan que hago con la harina. Pero como más se usa es en grano, como el arroz. Y no sólo porque carece de gluten, sino porque no es un cereal, sino un alimento súper completo que además tiene un sabor exquisito. Es cara, sí, pero sacia tanto que las cantidades que se usan son menores que las de arroz o del cuscus de trigo.
De cualquier manera, si resulta extraña la quinoa, acompañad con un arroz con algún fruto seco, como las almendras o los anacardos. Y si no tenéis intolerancia al gluten, el clásico cuscus de trigo que ya venden precocido le va ideal.



Espero que la hagáis porque la salsa está para cantarle dos saetas, quiebro incluido.

Ingredientes:

  • 4 muslos con sus contras, muslos enteros y contras a troceados a la mitad.
  • 1 cebolla 
  • el zumo de 2 naranjas y la ralladura de 1
  • unas 14-16 ciruelas pasas (yo las compré casi "frescas" en el especiero así que no tuve que remojarlas. Si son de paquete o están muy secas, dejadlas en remojo un rato)
  • 1 cucharada sopera de miel.
  • unas hebras de azafrán o 1/2 cucharadita de azafrán en polvo (y nada de sucedáneos que no dan sabor y es fundamental para la receta).
  • 1 ramita de romero o tomillo fresco (o los dos)
  • 1 taza de desayuno de quinoa en grano
  • el doble de la taza de caldo de pollo
  • aceite y sal

Elaboración:

  1. En una cacerola amplia dorar el pollo en el aceite. Una vez dorado, retirarlo y mantener en una fuente tapado.
  2. Retirar parte del aceite, dejando sólo el necesario para pochar la cebolla picada fina (eso evitará que quede la salsa grasienta). Cuando esté casi pochada, añadir la miel y dejar que se caramelice un poco.
  3. Envolver las hebras de azafrán en un trozo de papel aluminio y tostar sin grasa en una sartén pequeña hasta que empiece a soltar aroma. Retirar con cuidado (si es en polvo no hace falta que lo tostéis).
  4. Poner en la olla rápida el fondo de cebolla. Añadir el zumo de las naranjas, la ralladura, el azafrán, las hierbas y el pollo. El líquido debe quedar al ras del pollo, no cubrirlo. Si véis que el zumo se queda corto, agregar un poco de caldo de pollo. Guisar 2 anillos 8 mts. En cocción tradicional, 50 mts-1hora a fuego lento.
  5. Mientras, hacer el cuscus. Llevar a ebullición el caldo de pollo. Cuando hierva, añadir la quinoa y cocer a fuego suave 15-18 mts. Yo no le pongo especias porque ya las lleva la salsa del pollo.
  6. Una vez hecho el pollo, pinchar y comprobar si está tierno (el mío, agua). Retirar el pollo y pasar la salsa por la batidora. 
  7. Volver a poner al fuego el pollo con la salsa triturada y añadir las ciruelas. Calentar unos 5 mts a fuego suave.
  8. Servir el pollo bien caliente rociado con la salsa y acompañado con la quinoa.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Chocos con boletus y chirlas

¡Bocato di Cardinali! en macarrónico italiano.
O en "román paladino en el qual suele el pueblo fablar a su veçino" para que me entiendas, ¡De muerte! están estos chocos versión "luxury" de los tradicionales Chocos con papas de toda la vida.
Ingredientes al alcance de todo el mundo y cocción, para párvulos. Resultado: rebañado de platos con pan y, como los acompañes con un buen blanco, hasta exaltación de cariño hacia la suegra.

Yo los he hecho con boletus porque estaban muy buenos en el mercado, pero cualquier seta vale o una mezcla de ellas (mmmh estoy pensando en unos gurumelos con níscalos...¡Oooh!), ahora que estamos en plena temporada. Y si no llega presupuesto, con los humildes champiñones también quedan muy bien.
De igual modo podéis poner el tipo de almejas que más os gusten, pero lo que le pegan de verdad son las gustosas y baratitas chirlas, porque dejan un sabor a mar divino. Y si os gustan más los calamares, pues con ellos.



Me diréis que esto con lo que va de verdad es con un arroz. Pues sí, eso sería ya el sumum, pero no tenía ganas ese día de tanto hidrato, me apetecía algo más ligero. Es más, no sólo con arroz, te doy otra idea de campeonato: con alubias. Y te comes perola cuartelera seguro. ¿Por qué? Porque el secretillo de este guisote está en el caldo de pescado en el que se cuece y en el que van soltando los ingredientes (confieso: hice foto con tenedor, pero me lo comí con cuchara).

Ingredientes (4p):

  • 2 chocos (sepias) medianos ya limpios de piel, o 1 grande y otro pequeño, 1kg aprox (Tened en cuenta que los chocos merman mucho en la cocción. Mejor que sobre y se congela, que alguien se quede con hambre)
  • 2 boletus hermosos o 1/2 kg de las setas que más os gusten
  • 1/4 de chirlas
  • 1/2 cebolla grande
  • 1 vasito de Manzanilla (o cualquier vino blanco de calidad)
  • 1 vaso escaso de caldo de pescado (o de verduras. Esto es determinante para un plato sin gracia o uno regio. En cuanto a cantidad, tened cuidado de no poner demasiado porque los chocos sueltan mucha agua y no queremos sopa, sino guiso)
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce de la Vera.
  • 1 ramita de tomillo fresco o 1 cucharada del seco.
  • aceite y sal

Elaboración:

  1. Picar menuda la cebolla y pochar en una cazuela con aceite, hasta que quede blanda pero sin color.
  2. Limpiar los chocos, quitar parte de cabeza y pico, y trocear en dados, alas y patitas incluidas.
  3. Agregar a las cebollas y añadir la Manzanilla, el caldo, pimentón, tomillo y sal. Dejar cocer tapados a fuego bajo pero que mantenga un suave hervor hasta que estén casi tiernos, unos 35-40 mts (probad con un tenedor y si no están, dejad más tiempo).
  4. Mientras, limpiar con un paño húmedo los boletus y trocear, no muy pequeños, para que se vean. Saltearlos un par de minutos en una sartén con un poco de aceite y añadir al guiso de chocos cuando le falten unos 8-10 mts de cocción, para que coja sabor pero no deje lacias las setas.
  5. Finalmente, en los últimos 5 mts, agregar las chirlas y subir el fuego para que se abran.
  6. Dejar reposar tapado unos 5 mts para que se mezclen sabores y servir bien calentito con un buen vinillo blanco.
  7. Si veis que el guiso tiene mucho caldo, cocer destapado desde que se le añaden las setas o dejar reducir al final, a fuego alegre.

martes, 4 de noviembre de 2014

Bizcocho invertido de mandarinas a la vainilla

De nuevo por aquí tras un tiempo en el que el dilatado verano poco invitaba a inventar en la cocina. Por fin el Otoño se ha decidido a honrarnos con su presencia y el horno ha abandonado su cara de perrillo abandonado.

¡Esto hay que celebrarlo! me he dicho. Y qué mejor manera que con la estrella de la estación, las mandarinas. Vicio casi tan terrible como las cerezas, me ha costado dejar unas cuantas para el bizcocho, porque lo habitual es que caigan de 3 en 3 hasta escribiendo.

La receta es de Martha Stewart (medidas en cups y spoons otra vez. Lo siento) y es de las cosas más ricas, jugosas y fáciles que he probado en mi vida. Una explosión de sabor y cremosidad. Lo haría todas las semanas. Obligado para los fanáticos de los cítricos, como yo. Y además, la vistosa presentación te hace quedar como una reina delante de la parroquia.



Aunque la receta original pide mandarinas, yo también lo he hecho con naranjas medianitas y quedan genial (guachis no, que tienen demasiado zumo y encharcarían en bizcocho).
He mantenido las proporciones de harina y mantequilla de la receta, a pesar de usar harina sin gluten y margarina vegetal porque el jugo de las frutas es hidratante suficiente para impedir que la harina apelmace y se deshaga luego (el típico riesgo de las harinas sin gluten).
No sube mucho. Más que un bizcocho, es casi una tarta.
El único "problemilla" es el caramelo de mantequilla, ya que la margarina vegetal no tiene la misma densidad y no funde igual. Pero sabor y textura riquísimos.


Estoy convencida que vais a reservar mandarinas para el postre y los niños van a comer fruta sin rechistar.


Ingredientes (molde redondo desmontable de 23 cm):

  • 4 o 5 mandarinas ecológicas o lavadas muy bien, cortadas en rodajas y despepitadas.
  • 1 cup de margarina vegetal ablandada: 1/2 para el caramelo y 1/2 para el bizcocho.
  • 1 vaina de vainilla
  • 1 1/2 cups de azúcar blanca: 1 para bizcocho, 1/2 para caramelo.
  • 1 tablespoon de ralladura de mandarina y 3 tablespoons de zumo de la misma.
  • 1 1/3 cups de harina mix dolci de Schär
  • 1 1/2 teaspoons de levadura sin gluten
  • 1/2 teaspoon de sal gorda
  • 2 huevos L
  • 1/2 cup de leche de arroz (en la receta, leche entera).

Elaboración:

  1. Precalentar el horno a 180º calor arriba y abajo. 
  2. Poner una olla grande con agua al fuego hasta que hierva. Echar las rodajas de mandarina y hervir 3 mts. Escurrir y dejar secar sobre papel de cocina.
  3. Abrir la vaina de vainilla por la mitad a lo largo. Sacar las semillas con la puntita del cuchillo (para aprovechar la vaina, guardarla en el bote de azúcar y siempre tendréis azúcar avainillado en casa).
  4. Poner en una sartén 1/2 cup de margarina, la mitad de las semillas de vainilla y 1/2 cup de azúcar. Calentar a fuego bajo hasta que la margarina se funda y se derrita el azúcar. Retirarla del fuego y añadir con cuidado 2 tablespoon del zumo de mandarina (mucho ojo que se está agregando un líquido frío a algo caliente con azúcar y puede saltar). Remover y echar en el fondo del molde. Dejar enfriar.
  5. Mientras, tamizar la harina con la levadura y la sal.
  6. Batir con las varillas eléctricas unos 3-4 mts a velocidad media-alta la ralladura, la margarina restante (1/2 cup), el azúcar restante (1cup) y las semillas de vainilla. Sin parar las varillas, añadir los huevos de 1 en 1, batiendo bien antes de agregar el siguiente.
  7. Reducir la velocidad al mínimo y echar la harina en dos tandas, alternándola con la leche y la cuchara de zumo que quedaba. Mezclar todo sin batir demasiado, sólo hasta que estén integrados los ingredientes.
  8. Disponer, solapándolas, las rodajas de mandarina en el molde sobre la crema de margarina formando una espiral. Echar la masa del bizcocho sobre las mandarinas y nivelar con una espátula.
  9. Hornear unos 45-50 mts (depende del horno). Pinchar para ver si está hecho y si no dejar unos minutos más.
  10. Sacar y dejar enfriar sobre una rejilla unos 10 mts. Desmoldar invertido sobre una fuente, de manera que la capa de mandarinas quede arriba. Dejar enfriar completamente antes de servir. Este bizcocho aguanta estupendamente unos 3 días si lo guardas en un tupper o envuelto en film en la nevera.
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